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El hígado

El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo humano y está situado en la parte superior derecha del abdomen, protegido por las costillas. Aunque tener un hígado sano es importante para todo el mundo, lo es especialmente para las personas con VIH, puesto que desempeña un papel primordial en el procesamiento de los medicamentos para el VIH y otros fármacos. Las infecciones víricas del hígado, como las hepatitis A, B o C pueden ponerte muy enfermo y también pueden alterar la capacidad del hígado para procesar la medicación, como sucede con el daño hepático causado por el consumo de alcohol o drogas.

Las funciones del hígado

El hígado tiene tres grandes funciones:

  • Almacena y filtra la sangre, de la que extrae las sustancias no deseables.
  • Fabrica la bilis, que es liberada en los intestinos para ayudar a digerir las grasas.
  • Procesa los nutrientes de la comida, liberando energía en el torrente sanguíneo y almacenando vitaminas y minerales.

Qué puede fallar

Hepatitis significa inflamación del hígado, lo cual es frecuente en personas con VIH. Este folleto trata sobre las hepatitis causadas por los virus A, B y C.

Un consumo elevado y constante de alcohol puede causar daño hepático y provocar cirrosis, una situación de daño y cicatrización permanente del hígado que le impedirá volver a funcionar correctamente. Las drogas recreativas como el éxtasis, la heroína y la cocaína también pueden dañar el hígado.  

Mantener un hígado sano

Hay algunos pasos sencillos que puedes realizar para mantener tu hígado sano.

Si vas de viaje, en especial a un país con medidas sanitarias precarias, ten en cuenta que la hepatitis A puede transmitirse a través del marisco, de las ensaladas, los vegetales crudos, el agua y lo cubitos de hielo.

Usar un condón reducirá el riesgo de contraer hepatitis B al realizar sexo oral, vaginal o anal. Y usar hojas dentales (dental dam) reducirá el riesgo de contraer hepatitis A.

Si te inyectas drogas, no compartas el material de inyección porque es una forma muy efectiva de trasmisión de infecciones como la hepatitis B, C, así como el VIH.

Beber alcohol en grandes cantidades puede dañar tu hígado. Cuando hayas bebido mucho, intenta dar tiempo a tu cuerpo para que se recupere. Igualmente ten en cuenta que el uso de algunas drogas recreativas puede dañar tu hígado.

Una dieta baja en grasas que incluya mucha fruta y verdura y pescado azul (como el salmón o el arenque) también te ayudará a mantener un hígado sano.