Pensar en ello

No tomes una decisión apresurada sobre si entrar o no en un estudio. Tómate tiempo para considerar todas tus opciones y todos los pros y contras. Asegúrate de que has tenido tiempo de pensar cómo podría afectarte el ensayo. Asegúrate de que has tenido la oportunidad de preguntar y hablar sobre lo que te preocupa con tu médico.

Es sensato adoptar una actitud escéptica si te dicen que un ensayo clínico no tiene riesgos ni posibles inconvenientes: no suele ser el caso de ningún tratamiento. Después de todo, si supiéramos que un fármaco es completamente seguro y eficaz, no sería necesario realizar el ensayo.

Deberías recibir información por escrito que puedas llevarte y leer con tranquilidad. Si se trata de un estudio que ya está en marcha, pregunta si es posible conocer o hablar con alguien que ya toma el fármaco.

No hay nada malo en decir que ‘no’ o en pedir más tiempo para pensar sobre esta decisión.

Puede ser útil recordar cómo en el pasado tomaste una decisión sobre un tema importante o complicado. Quizás puedas hablar de ello con un amigo que pueda ayudarte a clarificar tus ideas. O puede que te sea útil hablar con alguna persona de un servicio de ayuda telefónico, como los que constan al final de este folleto.