¿Qué es un ensayo clínico?

Casi cada mes en la televisión o en la prensa se habla de un nuevo fármaco o algún otro tratamiento para la infección por VIH. ‘Los avances terapéuticos’ de los que se informa en los medios de comunicación suelen ser exagerados y prematuros.

Cualquier tratamiento nuevo, por muy prometedor que parezca en las pruebas de laboratorio, tiene que pasar por un cuidadoso proceso de ensayos clínicos en personas antes de que se pueda conocer realmente su utilidad.

Un ensayo clínico es un estudio de investigación que sirve para evaluar los beneficios y riesgos de un nuevo tratamiento. Hoy en día, existe un amplio consenso en que la única forma de probar la eficacia de un tratamiento es mediante un ensayo clínico llevado a cabo adecuadamente.

Los mayores avances en el tratamiento del VIH han sido resultado de ensayos clínicos. Por ejemplo:

  • El estudio Delta mostró que la terapia de combinación doble con AZT/ddI o AZT/ddC prolongaba la vida y retrasaba el desarrollo de SIDA en comparación con AZT en solitario.
  • El estudio ACTG 320 mostró que la terapia triple con AZT/3TC/indinavir tenía más probabilidades de alargar la vida y reducir síntomas que AZT/3TC entre personas con recuentos de CD4 por debajo de 200.
  • El estudio ACTG 076 mostró que el tratamiento con AZT en la madre durante el embarazo y en el momento del parto, y en el bebé las primeras semanas de vida puede reducir el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo en dos tercios.