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Vivir con cambios de grasa corporal y del metabolismo

Algunas personas manifiestan sentir molestias como resultado de los cambios en la distribución de grasa corporal. Por ejemplo, si la falta de grasa es mayor en las nalgas puede que resulte incómodo permanecer sentado durante periodos prolongados, sobre todo en superficies duras. La acumulación de grasa en el abdomen o entre los hombros podría ofrecer dificultades para sentirse cómodo al acostarse.

Algunas personas también tienen problemas de reflujo gástrico (ácido que asciende desde el estómago) o malestar abdominal debido al acúmulo de grasa en el abdomen. Las personas con VIH declaran padecer ciertos problemas emocionales o sociales asociados con los cambios de grasa corporal:

  • Pérdida de deseo sexual debido a los sentimientos negativos derivados de los cambios en la apariencia corporal o facial.
  • Incapacidad de ocultar el estado serológico a la familia o a los compañeros de trabajo.
  • A menudo se dice que la redistribución de grasa corporal dificulta la elección del momento para hablar a otros del diagnóstico, ya que pueden constituir un signo claro de que se están tomando ARV para quienes están al tanto, y aquellas personas que tienen escasos conocimientos sobre los tratamientos contra el VIH pueden verlos como un signo de VIH o SIDA.
  • Algunas personas consideran que su médico no toma suficientemente en cuenta los signos tempranos de redistribución de grasa corporal o no los consideran un problema importante. Hay que recordar, no obstante, que no todos los cambios de imagen corporal están relacionados con lipodistrofia. A veces son sencillamente debidos a la edad, la dieta y actividades recreativas, y otras veces pueden representar síntomas de otras enfermedades que el médico debería investigar.

Muchas personas que desarrollan cambios corporales se sienten deprimidas por el cambio en su apariencia, a pesar de que el tratamiento resulte un éxito en términos de control del VIH y de prevención de infecciones oportunistas.

La reacción ante estos cambios puede verse afectada por experiencias anteriores; algunas personas que han tenido enfermedades graves en el pasado pueden encontrar más fácil adaptarse a la redistribución de grasa que quienes se mantenían saludables antes de iniciar el tratamiento.

Si te das cuenta de que estás empezando a sentirte deprimido como resultado de los cambios corporales, puedes buscar la ayuda de un psicólogo clínico o un psiquiatra.

Los síntomas de depresión clínica incluyen la pérdida de interés en las actividades habituales, aislamiento social, sentimientos de baja autoestima, insomnio, ánimo apagado, desesperanza o pensamientos de muerte o suicidio.

Si estos síntomas persisten durante semanas o meses, conviene hablar de ellos con el médico ya que puede que le resulte difícil detectar que un paciente se encuentra en un estado de depresión clínica en una corta visita de control.

Aunque mucha gente encuentra ayuda en los antidepresivos para el tratamiento de la depresión, puede que resulten más eficaces cuando se utilizan junto con sesiones de counselling o psicoterapia que permitan examinar las causas profundas de la depresión.