feedback

Give us your views on our work

Éxtasis

[meta][/meta]

Factsheet 68 - Agosto 2002

En el Reino Unido, el éxtasis (E, X) es una droga ilegal de clase A. Su tráfico conlleva una sentencia de prisión de larga condena y una multa ilimitada, y su posesión, hasta siete años en prisión y una multa de 5.000 libras.

El éxtasis tiene propiedades tanto estimulantes como alucinógenas. Su ingrediente activo es una droga sintética llamada MDMA. Originalmente usada en psicoterapia, se empezó a utilizar desde finales de los 70 en el ambiente de los clubs debido a su capacidad de producir desinhibición, proporcionar energía, inducir a la relajación y ofrecer un intenso placer mediante la liberación del neurotransmisor de la serotonina.

La droga se vende en forma de pastilla, y menos frecuentemente en polvo. Pasados entre 30 y 45 minutos, la droga proporciona un intenso “subidón”, que puede durar varias horas. Al ser una droga que el cuerpo puede tolerar, las personas que lo consumen pueden acabar tomando cantidades superiores para provocar sensaciones similares a la euforia.

Éxtasis y VIH

Como el éxtasis es ilegal, no se han llevado a cabo ensayos clínicos adecuados para establecer los riesgos del uso de esta droga en personas con VIH. Los efectos del éxtasis en el sistema inmune y en la progresión de la enfermedad por VIH son, por tanto, inciertos.

Éxtasis y fármacos antirretrovirales

En 1996, un hombre que había empezado a tomar recientemente una combinación de antirretrovirales, en la que se incluía el inhibidor de la proteasa ritonavir, murió después de tomar dos pastillas y media de éxtasis. La autopsia estableció que había un nivel de éxtasis extraordinariamente alto en sangre, hecho que se podría explicar en parte por una interacción entre la droga y ritonavir. Ritonavir disparó los niveles de éxtasis en el torrente sanguíneo entre un 200% y un 300%, porque el cuerpo utiliza el mismo proceso para eliminar tanto ritonavir como el éxtasis.

Dado que otros inhibidores de la proteasa (y los inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósido –ITINN-, y muchos otros fármacos) se metabolizan mediante un proceso similar, existe el riesgo de que el éxtasis pueda interaccionar peligrosamente con ellos. Ya se han producido hospitalizaciones provocadas por reacciones adversas al éxtasis entre personas que toman inhibidores de la proteasa.

Si hace poco has empezado una nueva combinación de fármacos, las primeras cuatro semanas, cuando tu cuerpo se acostumbra a los nuevos fármacos, son probablemente el periodo en el que existe una mayor riesgo de interacciones. Algunos médicos sugieren que después de este periodo, si decides tomar éxtasis, es más seguro empezar tomando un cuarto o media pastilla la primera vez. Esta información puede ayudar a los lectores a reducir los riesgos, pero no se ha investigado científicamente.

Otros problemas de salud

Como sucede con otras drogas recreativas, es difícil saber qué contiene realmente la pastilla de éxtasis que se va a tomar. Las dosis que se encuentran en las drogas que circulan por la calle no están controladas, y la pastilla de éxtasis puede contener grandes cantidades del principio activo. A menudo el éxtasis ha sido “cortado” con otras sustancias que pueden ser venenosas, o con otras drogas, normalmente con anfetaminas o LSD, y ocasionalmente con heroína.

A corto plazo, el éxtasis puede provocar deshidratación, dolor de cabeza, escalofríos, movimiento incontrolado de los ojos, mandíbulas apretadas, visión borrosa, náuseas y vómitos, y, como muchas otras drogas que producen “subidón”, éste suele ir acompañado de un período de “bajón”.

Se puede tener una reacción alérgica a la droga que puede resultar fatal (aunque las muertes relacionadas con el éxtasis son relativamente escasas en relación a su consumo). La droga también se ha asociado con problemas de corazón o de pulmón, incrementos elevados de la temperatura corporal, fallo renal y daño hepático. La potencial toxicidad hepática del éxtasis y de otras drogas recreativas es de especial importancia para la gente con VIH, ya que el daño hepático puede causar enfermedad grave, además de impedir el procesamiento correcto de los fármacos antirretrovirales.

El uso de éxtasis a largo plazo se ha relacionado con una escasa salud mental, depresión, episodios psicóticos y problemas de memoria.

Cuestiones prácticas

Si consumes éxtasis o tienes la intención de hacerlo, piensa en la posibilidad discutirlo con tu médico o con otra persona del ámbito de la sanidad. La mayoría son receptivos a la hora de hablar del uso de drogas y pueden proporcionarte información útil sobre cómo minimizar los riesgos.

Como ocurre con todas las drogas recreativas, conviene considerar si su uso afectará, y en qué medida, a la adhesión al tratamiento antirretroviral, o a otros ámbitos de la salud o de la vida.

NAM recuerda a sus lectores que el uso del éxtasis es ilegal en el Reino Unido, y en muchos otros países. Esta Factsheet se ha redactado teniendo en cuenta la legislación del Reino Unido. Los lectores de otros países deberían ser conscientes de que el status legal del éxtasis puede ser distinto al descrito en esta “factsheet”.