Verrugas genitales

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Factsheet 60 - Diciembre 2002

Las verrugas genitales son una infección de transmisión sexual y están causadas por un virus llamado Virus del Papiloma Humano (VPH). Las verrugas genitales son la afección más habitual diagnosticada en las clínicas de Enfermedades de Transmisión Sexual del Reino Unido y representaron alrededor del 20% de todos los diagnósticos en 1999. A finales de la década de los 90, hubo una incidencia creciente de las verrugas genitales en el Reino Unido, que afectó tanto a hombres como a mujeres, y en 1999 se diagnosticaron 70.000 casos. Aunque la gente joven tiende a ser la más frecuentemente afectada, cualquiera que sea sexualmente activo puede exponerse al virus de las verrugas genitales.

Algunas formas del virus de las verrugas genitales pueden desarrollar cáncer cervical o anal. Este riesgo es mayor en personas con VIH porque existe una mayor posibilidad de que el virus de las verrugas se reactive debido a la pérdida de inmunidad que provoca el VIH.

Transmisión

El virus de las verrugas genitales se adquiere normalmente durante una relación sexual anal, vaginal u oral sin protección. También se puede transmitir por un contacto físico íntimo con las propias verrugas genitales, ya que éstas pueden pasar el virus.

Prevención

El uso del condón durante una relación sexual anal, vaginal u oral proporciona un alto grado de protección frente a la infección por verrugas genitales, además de evitar, en el caso de que ya se tenga, la transmisión del virus a la otra persona. Se aconseja a las personas sexualmente activas que se hagan reconocimientos regulares de su salud sexual, ya que a través de éstos se pueden diagnosticar las verrugas genitales, en el caso de que existan, y se pueden realizar pruebas para detectar otras infecciones de transmisión sexual. La mayoría de centros de tratamiento para el VIH tienen asociados otros centros de salud sexual donde es posible obtener tratamiento de manera gratuita y confidencial, sin la necesidad de acudir al GP o al médico de VIH.

Síntomas

Las verrugas genitales se parecen a las verrugas comunes que a veces aparecen en otras partes del cuerpo (normalmente pequeños nódulos con una textura ligeramente rugosa). Sin embargo, algunas personas que contraen el virus de las verrugas no presentan síntomas, o incluso no advierten a simple vista su presencia. En las mujeres, las verrugas pueden aparecer en el interior o en el exterior de la vagina, en el cuello del útero o alrededor del ano. En los hombres, las verrugas pueden aparecer en la punta o en el tronco del pene, o alrededor del ano.

Algunas formas del virus de las verrugas genitales se asocian con un riesgo elevado de cáncer cervical o anal. Sin embargo, éstas no son las formas más habituales del virus. Las cepas 16, 18, 31, 33 y 35 son las más estrechamente asociadas con el desarrollo de cánceres genitales.

Diagnóstico

Las verrugas genitales se diagnostican mediante examen visual y manual del área genital y anal.

Un examen citológico es un procedimiento diseñado para detectar cambios celulares precancerígenos, llamados displasia precoz, antes de que el cáncer se desarrolle. La mayoría de mujeres conoce el análisis citológico como una prueba para el cuello del útero. La citología consiste en hacer un pequeño raspado de células del cuello del útero. Cuando estas células se examinan con el microscopio, se pueden observar determinados cambios que sugieren la posibilidad de que el cáncer pueda desarrollarse en el futuro.

Se recomienda a las mujeres VIH positivas que se hagan este tipo de pruebas cuando se les diagnostica el VIH por primera vez, a los seis meses y, luego, una vez al año. El examen del recto para determinar la presencia de células precancerígenas está en investigación, y algunas personas recomiendan que los hombres gays con verrugas anales deberían someterse a un seguimiento habitual en este sentido.

Tratamiento

La infección por el virus de las verrugas genitales no se puede curar. El tratamiento consiste en diversas opciones: cubrir las verrugas con un producto químico que las quema, destruirlas con frío, extirparlas con cirugía láser o utilizar una nueva crema inmunoestimuladora. Estas técnicas pueden resultar algo incómodas.

Cuando se diagnostican las verrugas genitales, existe la posibilidad de acudir a un Consejero de Salud. Los Consejeros de Salud ofrecen información sobre sexo seguro y sobre cómo proteger la propia salud sexual y la de otras personas. También pueden ayudarte, siempre que sea posible, a ponerte en contacto con tus parejas sexuales para sugerirles que se sometan a la prueba o para que empiecen un tratamiento si es necesario. Por otro lado, se pretende protegerte de una posible infección de transmisión sexual en el caso de que continuaras teniendo sexo con personas infectadas.